Café Lago, ganador del campeonato de rabas del Casco Viejo

rabas premios 6Unas rabas sencillas, de muy buena calidad, sin apenas rebozo -tan solo enharinadas-  y acompañadas de unos aros de cebolla frita. Así son las rabas ganadoras, elaboradas por el Bar Café Lago, del IV Campeonato de Rabas del Casco Viejo bilbaíno. El histórico bar de la calle Correo se ha proclamado vencedor del concurso de rabas que se ha celebrado a lo largo del mes de noviembre y en el que han participado 18 bares y restaurantes del casco histórico bilbaíno. El segundo y tercer puesto del campeonato ha correspondido a los bares Gure Toki, de la Plaza Nueva, y Portuberri Barria, de Iturribide, respectivamente.

La Asociación de Comerciantes del Casco Viejo de Bilbao, organizadora del concurso, ha entregado los premios tras una apretadísima pugna final, en la que han participado, con sus votos, casi 2.000 clientes del Casco Viejo y un jurado especializado, compuesto por los cocineros Aitor Elizegi (Bascook), Manu Jugo y Delia Balmaseda (Galipó); las concejalas del Ayuntamiento de Bilbao Itziar Urtasun y Pilar Muerza; el responsable de Comercio de Bilbao Ekintza, Igor Arrien; y tres periodistas.

 

De hecho, la votación final, que contabiliza al 50% los votos del público y del jurado, ha arrojado unos resultados más que apretados. Tanto que se ha resuelto por centésimas. Así, tras contabilizar los votos del público y del jurado, el Bar Café Lago ha obtenido una puntuación de 8,93 sobre 10solo unas centésimas más que el segundo, el Gure Toki (8,88), y con muy poca diferencia con el tercero, el Portuberri Barria (8,24).

El jurado, tanto el público como el especializado, ha valorado de 0 a 10 el rebozo y el calamar en sí mismos, además del conjunto de las rabas, en general. “En las recetas sencillas, de pocos pasos, los errores pueden ser mayúsculos, pero también, cuando las cosas se hacen bien, las diferencias son mínimas”, explica Aitor Elizegi, cocinero y miembro del jurado.

 

El campeonato de Rabas del Casco Viejo, por su alcance, es uno de los certámenes gastronómicos, pese a su juventud, que más gente implica y con mayor aceptación. “Las rabas gustan a todo el mundo; y todos, con nuestros gustos, somos pequeños especialistas”, señala Alberto Gómez, presidente de la Asociación de Comerciantes del Casco Viejo. Unas buenas rabas, junto al café, la tortilla de patatas o las gildas, son, no en vano, “algunos de los productos indispensables que no pueden faltar en cualquier barra que se precie de Bilbao”, sostiene Elizegi.

Cambio de receta

El Café Lago presentó, como lo viene haciendo a sus clientes, unas rabas “sencillas, pero de muy buena calidad”, según su propietario, Boni García. Así, el proceso de elaboración de las rabas ganadoras es muy sencillo. La histórica cafetería de la calle Correo, tras cambiar la receta hace un año, ha optado por trabajar las rabas sin una gabardina exagerada. Así, el rebozo es tan solo un enharinado, que, tras pasarlo por la freidora, con un aceite limpio, resulta sabroso, “respetando el sabor de la raba”. El Café Lago acompaña las rabas con cebolla frita, que, dorada aparte, resulta crujiente y otorga un sabor idóneo a la ración.

 

La receta puede sorprender, ya que la mayoría de las rabas que se preparan suelen tener un rebozo consistente. No obstante, según los expertos, los cocineros apuestan cada vez más por recetas diferentes y, sobre todo, por mejorar la calidad de sus productos. “El aceite limpio es fundamental; muchas veces puede hacer pésimas unas buenas rabas”, admite Elizegi. 

Los ganadores han recibido la txapela y la placa conmemorativa que les acredita como ganadores del concurso de rabas.  La Asociación ha entregado, asimismo, tres Tarjetas Opari Kutxabank, de 100 euros cada a una, a los clientes que votaron por sus rabas y que han resultado agraciados tras la celebración de un sorteo. Las tarjetas regalo son válida para compras en los establecimientos de la Asociación de Comerciantes del Casco Viejo de Bilbao.

La asociación, que integra a 200 comerciantes y hosteleros del Casco Viejo, celebra también a lo largo del año otros concursos gastronómicos, como de gildas, caldos o pintxos de queso Idiazabal de Pastor, que tienen como objetivo, por un lado, dinamizar la vida del enclave histórico bilbaíno y, al mismo tiempo, recoger la opinión de los clientes en torno a los productos que se sirven en las barras del Casco Viejo. “Es un sistema de mejora continua, que tiene como agentes más importantes a los propios clientes”, explica el gerente de la asociación, Jon Aldeiturriaga.