“Bilbao es una ciudad muy segura de sí misma”

ugarte-1Por Bárbara Sarrionandia.

Acaba de publicar ‘Historia de Bilbao. De los orígenes a nuestros días’, libro en el que Pedro Ugarte, responsable de prensa de la Universidad del País Vasco, ofrece una panorámica de la historia de Bilbao, desde los orígenes hasta nuestros días. Imprescindible para conocer la historia de la Villa.

Pedro Ugarte, escritor

Casualidad, tenemos esta entrevista al día siguiente del fallecimiento de Iñaki Azkuna.

Sí, es que además había una parte final de agradecimientos en el libro donde había referencias a varias personas, y había una en concreto a Iñaki Azkuna.

¿Qué parte en la historia de Bilbao ha tomado el alcalde?

Una parte muy importante. Los cambios de siglo han sido muy importantes en Bilbao. La primera edición de ‘Historia de Bilbao’ salió en 1999. Ya se había iniciado un nuevo cambio en la ciudad; ya estaba construido el Guggenheim, el metro estaba en sus primeras etapas… Pero faltaba culminar todo esto.

Tenía un carácter muy fuerte, pero a la vez era muy querido por los bilbainos.

Sí, yo creo que tiene que ver con que su personalidad se superponía muy bien a la imagen que los demás tienen de los de Bilbao, incluso la imagen que nosotros mismos tenemos de nosotros mismos, de los de Bilbao. Esa especie de fanfarronería, pero que se diferencia de la soberbia. Por los demás es tomada con cierta amabilidad.

Y eso pese a no ser de Bilbao.

Sí, pero no digamos la frase de siempre, que el bilbaino nace donde quiere, sino que era de Bilbao. Creo que hay que asumir la tesis de que la oveja es de donde pace, no de donde nace.

El libro tiene vocación de manual.

Sí, porque es un libro, no una investigación histórica. Conté también con la ayuda de Manu Montero, que además, es muy amigo mío. La idea era ofrecer al público, a quien tenga curiosidad por Bilbao, una imagen panorámica. Es decir, qué ha sido de esta ciudad a lo largo de estos 714 años.

¿Leeremos cosas que nos van a sorprender?

Igual algunas sí. Hay anécdotas concretas. No es una novela de personajes, no se habla mucho de personajes históricos.

¿Algún ejemplo de detalles sorprendentes?

Sí, cuando se derribó el antiguo puente de Bilbao, el original del escudo, en una época muy tardía, en los años setenta del siglo XIX, sólo hubo un concejal, Delmas, que se opuso a que se tirara el puente viejo, la propia imagen histórica de Bilbao.

¿En el libro reflexionas sobre el alma de Bilbao?

Yo creo que es un alma muy activa y muy segura de sí misma. Sólo se puede calificar a Bilbao como una ciudad que es muy segura de sí misma. Posiblemente porque tuvo que competir por una parte con un entorno rural que era bastante hostil y tuvo que hacer frente a otras villas mercantiles, desde San Sebastián hasta Portugalete. Bilbao tuvo que mantener esa doble competencia, y le salió bien.

¿Qué puedes decir del carácter de los bilbainos?

A mí me parece que la idea de la fanfarronería amable sí sería la más importante; y luego por otra parte lo que hemos comentado de esa seguridad en sí misma de la ciudad que se transmite a los habitantes. Incluso esa idea de que la gente de Bilbao viste bien, se preocupa mucho por vestir, tanto hombres como mujeres…

¿Por qué somos así?

Eso es un contagio entre nosotros. Y también hay otro asunto, y es que la gente de Bilbao cuando vamos fuera, nos representamos a nosotros mismos. Hacemos de bilbainos, reforzamos más la leyenda, con nuestra propia actitud.

¿Cuáles pueden haber sido los peores y mejores cambios?

Igual ahora hay otro reto. Bilbao nació como ciudad, y hasta finales del siglo XVIII no superó los 10.000 habitantes. Y ahora, si lo miras desde una perspectiva europea, Bilbao vuelve a ser una ciudad pequeña. Entonces o Bilbao llega a ser una ciudad pequeña, pero muy influyente, o igual es que ya no respondemos a la expectativa y nos caemos para siempre.

Satisfecho con tu obra.

Sí, mucho.