En verano, ¡hidrátate!

hidra1Un año más, con la llegada de los primeros calores, el Área de Salud y Consumo del Ayuntamiento de Bilbao incide en la necesidad de mantener el organismo bien hidratado y recuerda para ello la idoneidad del consumo de fruta fresca de temporada.

En este contexto de ambiente caluroso, las actividades al aire libre generan una mayor necesidad de reposición de líquidos, por lo que resulta necesario ingerir más cantidad de líquidos con regularidad aunque no se tenga sensación de sed; y si se practica ejercicio, antes, durante y después del mismo.

Cabe destacar que en las jornadas más calurosas no es aconsejable realizar comidas copiosas, por ello, resulta idóneo el consumo de frutas, hortalizas y verduras de temporada porque ayudan a mantener una buena hidratación y a reponer las sales minerales que se pierden durante la sudoración.

Los niños y niñas y las personas mayores requieren un cuidado especial. En concreto, se les deberá proteger del sol y de los lugares calurosos, y facilitarles líquidos y bebidas frescas de manera frecuente.

Asimismo, los animales de compañía también precisan consumir agua de forma más abundante y es conveniente que durante las horas centrales del día puedan descansar en un espacio fresco y seco.

 

Fruta y verdura de temporada

El clima de la época estival trae consigo una amplia variedad de frutas y verduras que son la base ideal para llevar una dieta sana y equilibrada por su baja densidad energética y gran contenido en agua y sustancias antioxidantes. Tres piezas o más de fruta y dos o más de verduras y hortalizas al día son las cantidades recomendadas.

Las frutas son un excelente sistema de hidratación y proporcionan un elenco de vitaminas, minerales y sustancias antioxidantes que ayudan a mejorar el bronceado, así como a contrarrestar los radicales libres y la acción de los rayos ultravioleta.

Este verano, entera o troceada, sola o en ensaladas, macedonias…, en el desayuno, comida, cena o entre horas disfrutaremos de ricos albaricoques, brevas, cerezas, ciruelas, higos, melocotones, melones, nectarinas, peras, sandías y otras muchas frutas de temporada.

 

Conservar bien los alimentos

Por otro lado, resulta especialmente importante cuidar que los alimentos estén el menor tiempo posible a temperatura ambiente ya que con las temperaturas estivales los microorganismos crecen rápidamente, y también hay que tratar de mantener la cadena de frío en los alimentos sensibles al calor y manejar adecuadamente la temperatura en los alimentos cocinados o recalentados. En caso de duda, es mejor desechar cualquier alimento con sospecha de no estar en condiciones óptimas. Los alimentos cocinados que no se vayan a consumir inmediatamente, deben conservarse en frío.

Junto al consumo de frutas y verduras frescas de temporada y una buena hidratación, la crema protectora, las gafas de sol y una gorra son los mejores compañeros para el disfrute de los meses de verano.

Más consejos para disfrutar de un verano saludable en el Anexo.