Entrevista a Iñaki García Uribe

uribePor Arturo Trueba:

El montañero de Ugao afincado en Orozco, Iñaki García Uribe, es más que un especialista en el Gorbea y su entorno, es un apasionado de la emblemática montaña bocinera y un gran conocedor y estudioso del origen del montañismo vasco: los pioneros, la primera expedición, buzones, fuentes, refugios, ropa, zamarras…

“El montañismo vasco nació en Bilbao”

Con su trepidante verbo (colabora en La flor de la canela, de Radio Popular, y en otros medios) cuenta los pormenores de la exposición en las visitas guiadas de los sábados a la mañana hasta el 18 de octubre. Habla del ‘gintonic de Bilbao’, las ‘neveras’, reivindica la ‘tz’ del ojo Atzular, menciona el salacof del padre del montañismo vasco o la panzada de roastbeef en la campa de Arraba en 1.913.

¿Por qué Gorbea en Bilbao?

Porque la foto que preside la exposición es la foto del descorche del montañismo vasco. Nació en Bilbao. La primera subida en grupo de unos 150 bilbainos del Club Deportivo Bilbao en octubre de 1912, que no iban ni a por setas ni a por flores (que lo hacían los primeros botánicos). Hasta entonces había gente que subía a los montes, pero muy poquita y no en grupos. Modernizan el concepto del montañismo como deporte, porque los empresarios del Club Deportivo estaban en Europa con sus negocios y de ahí trajeron el automovilismo, ala delta, ciclismo, esquí… Y también el montañismo, que servía como higienismo y cura de aire. En aquella época, principios del s. XX, San Petersburgo y Bilbao tenían el mayor índice de mortalidad infantil (de cada diez niños se morían cuatro). Seguramente por la contaminación y la falta de higiene. El montañismo favorece la higiene porque al bajar del monte te lavas y te cambias de ropa.

Acompañas la exposición con un libro y visitas guiadas…

En las visitas hablo de lo que aquí no está expuesto: los castañeros de Orozco y el motín de 1870, quiénes eran Luciano y Clara de la canción ‘En el monte Gorbea’… La colección ha servido para que el comisario que soy yo investigue el origen del montañismo vasco. El libro es como un diccionario.

¿Qué te encuentras en la exposición?

Hay una colección de réplicas de las tres cruces del Gorbea. La primera duró un mes, la segunda dos años, la tercera es la actual. Fue la cruz más grande construida en la cristiandad por Casto Zabala, a 1.500 m. de altura con sus 33m. de altura, la segunda medía lo mismo. La tercera, con una similitud a la Torre Eiffel es de 18 m. Para que no se cayera como las anteriores le dan más doblez en el ángulo, curvatura, aunque con la misma base.

¿Hay piezas singulares?

Está la Mesa de Orientación, de 1931, que mandé quitarla para conservarla. Hecha con lava esmaltada con un proceso químico que hace que ningún elemento natural pueda con ello. El viento allí es 20 horas al día. Los del Baskonia Mendi Taldea, de Basauri, colocaron la primera Virgen de Begoña en piedra de Ontoria, esculpida por Vicente Larrea padre, al igual que hicieran poco antes los buceadores en San Juan de Gaztelugatxe. Pero alguien le cortó la cabeza. Por eso se hizo un molde, que se expone. Hay imágenes, cuadros modernos, fotos mías, de mi aita…. Entre muchas otras, del ojo Atxular, que ni se dice así ni se escribe con ‘tx’. Mapas originales de los primeros montañeros. La exposición es un homenaje a los montañeros del Club Deportivo como Antxon Bandrés, padre del montañismo vasco, Ángel Sopeña o Andrés Espinosa. En 1912 el Gorbea era como el Himalaya de Bilbao… Botellas ‘Espumosos Gorbea’… Y un tarín original de los de la primera fuente, en el Pagasarri, donde se erigió también el primer refugio. Los bilbainos instauran el montañismo.