Entrevista en exclusiva a las autoras de “Corona de Damas”

entrevista chicasSusana Tosca y María Fernández Soto nos conceden una entrevista en exclusiva sobre su novela  recién salida del horno: Corona de Damas. Las divertidas autoras nos cuentan los detalles más jugosos de su obra, la riqueza de amoríos y misterios de la que goza el sombrío siglo XVII en el que tiene lugar una historia llena de enredos, supersticiones y algún que otro puñal. El crucial papel que juegan las mujeres, en ocasiones haciendo uso de la seducción y la astucia para destapar los más ocultos secretos de la Corte francesa.

Sobre todo ello nos hablan en profundidad las autoras de la que promete ser y no solo por su tamaño, una gran novela.

 

Por Nora Franco

 

Los protagonistas son dos hombres y sin embargo la novela tiene un título femenino: Corona de Damas ¿consideráis que hay grandes mujeres protagonistas que la historia ha hecho que se mantuvieran en la sombra?

 

– Susana: Pues sí, de hecho eso es un poco lo que queríamos indicar con el título. Los dos protagonistas efectivamente son dos hombres, pero en esta época la novela está ambientada a principios de siglo XVII, 1625, que en principio como se ve en la novela es una época muy masculina, muy ruda, de hombres que dominan la Corte, van por ahí con las espadas dando voces, metiéndose en duelos, en conspiraciones, en duelos políticos y en principio, las mujeres no tenían mucha opción de estar ahí en primer plano porque en el caso de la realeza no podían reinar ni incluso transmitir derechos dinásticos. Luego, por supuesto, en la vida cotidiana eran los hombres los que llevaban las riendas de todo esto. Entonces las mujeres, en nuestra novela desde la sombra, a veces desde la alcoba, a veces con seducciones, metiéndose en conspiraciones extrañas hacen que los personajes acaben metiéndose en unos líos tremendos y al final incluso, son las que tienen la clave de los secretos más ocultos de la novela. Luego históricamente a pesar de ser un siglo tan masculino acabo Francia siendo reinado por tres mujeres porque los reyes morían jóvenes, quedaban los hijos de los reyes. Entonces fue sucesivamente Catalina de Medici, María de Medici y luego Ana de Austria. Ellas van a ser regentes femeninas fuertes y bastante  competentes durante muchos años. Es un siglo bastante doble. En ese sentido es interesante.

 

Vuestro libro está ambientado en el siglo XVII, ¿por qué habéis elegido esta época y qué te ha inspirado?

 

– María: Pues esta época de principios del siglo XVII francés, desde que nosotras nos conocimos en la facultad, es una época que a las dos nos encantaba porque las dos éramos lectoras de todos los clásicos de Dumas de “Los tres mosqueteros” y a raíz de esos libros que lees en la adolescencia luego vas investigando sobre la época y descubres que la historia real es mucho más fascinante que lo que cuenta Alejandro Dumas en sus libros. Los personajes son mucho más novelescos en una época que no tiene nada q ver con la idea de la corte francesa de Versalles, del Rey Sol, muy regulada, con una nobleza de etiqueta muy firme; y sin embargo esta es la época en la que empieza a formarse la Corte de Francia, en la que los nobles son muy rebeldes, muy levantiscos, se oponían a todos los intentos de centralización del Rey y esto daba lugar a conspiraciones todos los días para desayunar, para comer y para cenar, intentos de asesinatos de la familia real, del cardenal de Richelieu. Unos amoríos tremendos. A mí, personalmente, es lo que me empezó a enganchar con esta época: los amoríos de Catalina de Austria con el Duque de Buckingham.

 

Cuando me leí los tres mosqueteros de Dumas pensaba que esa historia se la había inventado Dumas y no solo no se la había inventado Dumas; sino que era aún más rocambolesca, más imposible, con unos encuentros a escondidas en los jardines. La verdad es que es un periodo tan novelesco que siempre lo hemos tenido en la cabeza.

 

Además siempre decimos que son muy barrocos, la manera tan exagerada con la que lo viven todo. Lo sacamos en la novela, pero esto es histórico. Un personaje se enamora de una mujer y se tira a sus pies a llorar hasta que ellas les abren las puertas del dormitorio, o se apiadan de ellos. O si uno te mira un poco torcido, pues nada se retan, sacan las espadas y a lo mejor acaban muertos dos o tres. O sea es todo muy exagerado, entonces da mucho para intrigas y aventuras.

 

¿Qué época de tu vida consideras que has sido la más inspiradora y fructífera para escribir?

 

– Susana: Bueno pues yo creo que es la época en la que te lees todas esas novelas. Efectivamente la época un poco, a lo mejor fin de la infancia, adolescencia, en la que yo verdaderamente me leía una novela diaria que es la época en la que te tragas todos los Alejandro Dumas, los Julio Verne, todas estas novelas clásicas de aventuras. A mí es lo que me ha dado el gusto por la lectura y las ganas de escribir aunque claro luego por circunstancias de la vida uno se tiene que ganar la vida ¡De esto no se come! (entre risas) y a lo mejor esperas muchos años y yo creo que hay gente que a lo mejor no lo intenta nunca, pero le gustaría y todo ha sido lanzarse.

 

– María: Es verdad que tenemos una experiencia muy parecida en ese sentido, pero yo creo que está muy bien esperar porque una cosa que queríamos hacer en todo momento, que estamos muy contentas al final de cómo ha salido el resultado era hacer personajes muy de carne y hueso. Lo típico de nadie es bueno o malo, pero con los personajes históricos, dotarlos, tirar de que son personas de verdad y claro te encuentras personajes que de primeras te fascinan, te caen bien y te encuentras a otros personajes en los que es mucho más difícil entrar. Pongo a menudo el ejemplo de Luis XIII que era un ser.

– Susana (bromea): ¡Bueno, pobrecito, una persona!

– María (entre risas): Una persona muy acomplejada, muy tímida que había tenido una infancia muy difícil, era envidioso, eso le llevó a ser muy mezquino en algunas situaciones. Entonces si nos hubiéramos puesto a escribir en esa época yo creo que se habría convertido en un villano, en un personaje desagradable. Y sí que el haber esperado tantos años, 20 años más, tú misma te ablandas, comprendes a la gente de otra manera. Y yo creo que haber tardado 20 años en ponerte a escribir sí te da la capacidad de a eso personajes que no se parecen a ti, que hubieras tratado con desprecio o con distancia en otro momento, ponerte en el lugar de todos y cada uno de ellos y tratarlos con cariño a todos.

 

Te acerca más a lo humano, ¿no?

 

– Susana: Sí, eso es, muchísimos más. Sí, yo creo que además es eso, que cuando más me gustaba leer y escribir, cuando jugaba un poco a ello, tenía 18 años y entonces tampoco tienes tanta experiencia vital.

– María: Y eres más intransigente

– Susana: Y las cosas que escribía ahora las veo y digo ¡madre mía! Por un lado te creas el gusto por eso, pero por otro lado no sabes nada de la vida. Entonces también es muy difícil escribir una novela con enjundia y humanidad si tú eres un pardillo. Al final yo creo que es una combinación.

 

Si tuvieras que hablar de un libro que consideres que te ha marcado en la vida, ¿Cuál sería?

 

– Ana: En la facultad cuando nos conocíamos que leíamos las dos las Crónicas vampíricas de Anne Rice  y tú dices esto es súper ligero porque por la edad te engancha mucho. Todo en la misma época en la que empiezas a leer a Bruce, que es que me lo leía como si fuera agua. Que luego la gente te decía, ¡pero cómo te puede leer esto! Luego acabamos escribiendo novelas de 1000 páginas, es lo que ocurre (entre risas)

 

– Susana: Yo también iba decir “En busca del tiempo perdido”. Es la psicología de meterte verdaderamente en los sentimientos humanos, yo eso no lo había vivido hasta ahí y es verdad que te abre los ojos. Son 7 tomos en los que no ocurre prácticamente nada y te los bebes porque te mentes en el narrador. Personalmente igual es una persona un poquito desagradable, pero es que te acabas metiendo en su cabeza. La forma de analizar los recovecos del alma humana, el darle vueltas, las locuras que hacemos todos cuando nos dejamos llevar por las obsesiones.

 

– Susana: Yo además de ese, el bueno es Bruce, tengo luego el frívolo Tolkien, esa apertura a la fantasía. Las cosas que pasan son muy interesantes y a mí eso de crear mundos siempre me ha atraído mucho. Tolkien es el artista que crea mundos por excelencia. Además tiene él la teoría de hacer mundos. No es simplemente contar una historieta de tu barrio sino crear el mundo entero, tú desde cero.

 

– María: Yo por ejemplo tengo una educación muy francesa. Entonces todos los clásicos del siglo XIX ya los tenía leídos del colegio. Pero por ejemplo Balzac con la comedia humana hizo un poco lo mismo porque él escribió su primera novela ambientada contemporánea con unos personajes de ficción. Y a medida que va escribiendo, porque yo no sé por cuántos libros estará formada la comedia Humana, alrededor de 40, unos ocurren en París otros en provincias, pero todos más o menos son contemporáneos a la época que él vivía y él crea un París paralelo, los personajes que aparecen en un libro aparecerán también en el siguiente.

La alta sociedad está formada por estos mismos personajes, uno es primo de otro, y al final crea un París falso con todo personajes de ficción que viven de forma paralela a la época que vivía él y acaba creando a través de todas sus novelas un París completo, con todo personajes de ficción con los que hace un puzzle en el que todas las novelas se complementan. Y es también un poco eso, un mundo realista hecho en un mundo de fantasía,

 

 ¿Es esta novela un poco la antítesis del romanticisimo?

 

– María: Era una sociedad que venía de 70 años de guerras civiles entonces tenían unas costumbres muy rudas, muy de campo de batalla y esto se traslada a la forma en la que ellos vivían las relaciones amorosas. Muchas veces lo que pasa con esta novelas es que como todos hemos conocido estas épocas a través de Dumas, realmente era una realidad filtrada por el siglo XIX, y el siglo XIX era un siglo muy romántico, muy cursi. Era romántica en el peor sentido de la palabra. No romántico en el sentido exaltado de unión con la naturaleza, sino en el sentido de romanticismo cursi y no se parecía absolutamente en nada a como era la sociedad en el siglo XVII que era una sociedad, mucho más directa, mucho más libre con muy pocos tapujos sexuales.
De hecho por el Louvre circulaban unos versos satíricos que hoy en día tu los lees y es porno de arriba abajo. Por ejemplo el poeta Gonsac, que para la época es uno de los poetas de finales del siglo XVI  y lo que estudias en los manuales del colegio son sus sonetos sobre las flores y el Carpe diem. Y luego allí circulaban los sonetos que él escribía para sus colegas a trasmano y son auténticas burradas. Entonces, bueno, por supuesto que tú cuando escribes una novela tienes que cuidar el lenguaje, el estilo, pero sí que hemos querido darle un tono que no fuera el tono decimonónico que muchas veces tienen las novelas históricas. Sino que reflejara más la naturalidad de la época, los modales de la época, la naturalidad con la que la gente tenía amantes.

Por ejemplo, en cierto sentido eran muy modernos desde el punto de vista de las mujeres porque muchas veces tienes la idea de que si una mujer tenía 6 amantes seguramente la criticaban y tú lees las cartas de la época y las memorias y hablan de los amoríos de las mujeres con la misma naturalidad con la que hablan de los de los hombres, no critican en absoluto que una señora pudiera encadenar un amante con otro y todo era mucho más relajado.

 

Y claro eso a lo mejor los novelistas del XIX o incluso los que escriben la novela histórica un poco con las costumbres del XIX y el lenguaje del XIX pues no está. Pero en la nuestra nosotras le hemos dado la vuelta a la tortilla y los personajes dicen unas burradas y van y aquí te pillo y aquí te mato si pueden. Entonces es un poco distinto.

 

En varias ocasiones tomas personas reales y las conviertes en los protagonistas de tus novelas, ¿hay algo más inspirador para ti que la vida real?

 

– Susana: Pues en el caso de esta novela la vida real es el desencadenante de todo en realidad. Primero por lo que hemos contado de que la época era muy rica en  intrigas, en complots y todo esto,  gestos exagerados de la gente. Y luego, históricamente, la novela arranca con un hecho histórico irreal y muy importante para el resto de Europa: el asesinato del Rey Enrique IV, que era un rey muy querido. En 1610 él iba por medio de París en una carroza, y entonces un asesino se arroja sobre él con un puñal, lo apuñala y lo mata. A ese asesino lo detienen, lo juzgan y acaba siendo ajusticiado, pero hubo  muchas especulaciones sobre quién cometió este crimen, quién armó a esa mano asesina. Y no se llegó a saber nunca, las investigaciones apuntaban muy alto, el juicio se echó por tierra enseguida, no se sabe. Entonces a nosotras nos pareció un hecho histórico tan interesante decir qué pasó en realidad. Eso por el lado histórico y por otro, la gente de la época era tan supersticiosa, vivía todo esto, en el caso del asesinato el había tenidos muchas predicciones, astrólogos que le habían dicho cómo iba a morir, en qué día y a pesar de eso él salió a la calle y le pasó. El otro catalizador nuestro ha sido qué pasaría si todas estas supersticiones de la época  fueran reales. Entonces los hechos históricos han sido el catalizador y nosotras hemos rellenado los huecos con nuestra fantasía, pero también utilizando las creencias de la época como vehículo.

 

– María: Pero está en las memorias de la época, incluso en las memorias de Richelieu hablan del mercurio, el mercurio era el único periódico que tenían en la época y durante muchos años se estuco investigando cómo era posible que se hubieran cumplido estas proyecciones tan exactas. Estamos hablando de un mundo en el que no había dudas sobre la existencia de Dios, entonces claro él (Richelieu) te decía que por qué no iba a ser posible que Dios enviase señales a los Príncipes de la tierra para advertirles si les aguarda alguna desgracia y que el mundo está lleno de cosas de las que vemos el resultado, pero no sabemos cuál es la causa. Claro la ciencia estaba en mantillas, no tenían explicaciones para muchas cosas y él acepta  la explicación un poco sobrenatural en cierto modo, que los adivinos han podido preveer estas cosas. Que habían aparecido altares sangrando la mañana del asesinato, que las campanas se habían puesto a sonar solas. Gente culta, gente racional, con formación científica incluso daban estas cosas por verdaderas. Creían en Dios y en el diablo al mismo tiempo. Si crees en Dios por qué no vas a creer en la presencia del diablo. Entonces hemos querido jugar con eso, entrar en su mentalidad y ver si esto realmente funcionaba así.

 

Se suele decir que un escritor para quien primero escribe es para sí mismo ¿teméis la acogida de la crítica?

 

– Susana: Nosotras siempre decimos que esta es la novela que nos hubiera gustado leer, o sea, en ese sentido es verdad. Hemos hecho un mundo porque las novelas que más nos fascinaban de pequeñas eran las que creaban un mundo en el que te metías y desaparecías ¡Pero claro luego siempre hemos tenido la ilusión de compartirlo con los lectores! Nos hemos preocupado mucho de que todo se comprendiera y hemos circulado el manuscrito por lo que nosotras llamamos lectores veta, que son nuestros amigos y eran quienes nos decían qué cosas se entendían y qué cosas no. Siempre hemos creído que si algo no se entiende, la culpa es nuestra. Y hay que trabajar para que el lector te entienda y sino, no sabes escribir. Hemos tenido la preocupación de llegar a la gente, de hacer algo atractivo en lo que la gente verdaderamente se introdujera.

 

– María: Las críticas al principio sí. La novela llevaba un mesecito en la calle y claro, como no es muy breve, pasaba la primera semana, pasaba la segunda semana y la gente te decía es que no me la he terminado y ya empecé a tener miedo y han empezado a llegar hace un par de semanas. La verdad es que estamos muy contentas, todas las que han llegado han sido positivas y han destacado las cosas que más nos preocupaban a nosotras: que los personajes fueran redondos, que la lectura fuera viva, que la trama se enlazara entera, que la lectura fuera ágil y que no se notan las 1000 páginas. Sí, teníamos miedo, pero ahora estamos muy contentas.

 

¿Cómo ha sido para vosotras la experiencia de escribir de forma conjunta una única novela?

 

– Susana: Pues al principio hasta que te organices pues cuesta trabajo porque claro cada una tiene su idea, su estilo o su ambición de hacerlo de una manera y ha sido un trabajo encontrar la voz única que ha sido mucho a través de conocer a esos personajes y una vez que habíamos decidido que los personajes llevaban la narración y ya no son ni María ni Susana sino Charles, Hernan o Madeleine. Pero claro hasta llegar ahí muchas pruebas, mucho tirar hojas y luego la dificultad añadida de que yo vivo en Copenhague y María en Madrid. Entonces mucho viaje, nuestras reuniones maratonianas. Bueno, María, cuéntalo tú:

 

– María: Reuniones en las que estábamos tres días intensivos hablando de la novela, hacíamos unos peleles con posits de colores, con líneas argumentales con todos los personajes para que todos lo hilos cuadraran y luego pues nos repartíamos un poco el trabajo. Ella se llevaba tres capítulos, yo me llevaba otros dos o tres y luego a medida que los escribíamos nos los íbamos pasando la una a la otra. Eso fue un poco lo más duro al principio porque tú siempre crees que has hecho un capítulo redondo y luego, la otra persona te empieza a corregir: pues este párrafo sobra, esto hay que hacerlo de otra manera, esto es una cursilada…Los primeros meses fueron duros porque había que encontrar la voz y había que encontrar una voz con personalidad, con alma, una voz que tuviera vida, pero que fuera una voz común y ya cuando dimos con eso seguimos con el mismo método, nos seguíamos corrigiendo la una a la otra, escribiendo mucho, pero ya confías mucho en la otra, cosas que tú igual no has visto. Pasado el primer año que fue muy duro, luego ya muy bien

 

¿Cuánto tiempo os ha llevado escribir la novela?

– Susana: Pues digamos que 4 años de escritura intensiva, pero luego claro la documentación y los años que llevamos cociendo esto pues muchos más, yo no sé ni los que son. Desde que se lleva esto cociendo tranquilamente el doble.