La grandeza de Erik

erikEl mediocentro portugalujo Erik Morán recibió una ovación atronadora al entrar en el terreno de juego en el segundo tiempo del partido contra el Valladolid. Venía del funeral de su padre. Había sido convocado por Valverde, y el espigado jugador participó con entereza del triunfo en una desapacible noche. Sus compañeros le arroparon (Ibai le dedicó el primer gol) y su entrenador le calificó como “un campeón”.