“La música me ha perseguido desde temprana edad”

feijooPor Bárbara Sarrionandia

Entre Juan Feijóo y Elvira Urquijo, pocos son los detalles que quedan sin explicar sobre Konpartitu: un proyecto de difusión musical que tiene lugar en la Sociedad Filarmónica. Sesiones para todos los gustos a un precio muy asequible. Se abre el telón.

Juan Feijóo, curioso sin remedio

Cuál es tu recorrido profesional durante estos últimos años?

La música me ha perseguido desde tempana edad. De hecho su madre siempre decía (refiriéndose a Mariví Bilbao): “¡Tú eres un profesional de la música!”. Y me he dado cuenta de que tenía una fuerte pulsión didáctica, así que he tratado de aunar las dos cosas: la pasión por la música y la pasión por la didáctica. Eso me ha llevado a Konpartitu.

¿Qué es Konpartitu?

Un proyecto de difusión musical que tiene tres ejes de actuación: una página web de recursos musicales; la promoción de la música en vivo, que es Konpartitu en vivo; y el programa pedagógico, que yo lo he llamado Konpartitu pedagógico. Y dentro de ese eje pedagógico está este programa que presento esta temporada. Se llama Kopartiu en la Filarmónica, porque son concierto didácticos que se va a ofrecer en la Sociedad Filarmónica de Bilbao.

¿Cómo te definirías?

Yo soy un curioso sin remedio. E Internet ha puesto el conocimiento en otra dimensión. Por eso la web de recursos musicales es otro intento por encauzar esa información que está en Internet sin clasificar. Hay una frase que dijo un químico. “Encontrar, analizar y compartir información”. Ese es uno de los grades retos de la sociedad.

¿Cuánto tiempo has dedicado a preparar este programa?

Te iba a decir toda una vida pero… (risas). En realidad lo he montado relativamente rápido.

Elvira: El proyecto estaba, pero fue decisivo que a la Filarmónica le gustara.

¿No lo veis posible para otros escenarios?

Sí, tirando para el Euskalduna. Tengo que tener la expectativa de una entrada de público grande, porque la Filarmónica tiene 930 localidades, es el tercer escenario de Bilbao. Yo no puedo platear esta actividad didáctica con un aforo de 20 personas porque no hay número que aguante eso; tendría que cobrar la actividad de hora y media a 300 euros.

¿Es una actividad para el público en general?

El único requisito es que tengas curiosidad por la música.

¿Qué va a aprender la gente en estos conciertos?

Muchas cosas. Habrá charlas que sean más técnicas, como ‘Cómo se forma la voz’; y charlas como las de Jorge Pardo, en la que explicará cómo inventó la flauta flamenca, cómo se guió de la voz de Camarón y se forjó su manera de tocar. De todas las sesiones,

¿Con cuál te quedarías?

Uno se enamora de todo el producto, pero a mí Jorge Pardo me toca la fibra.

¿Qué dirías al bilbaino medio para que acuda?

Elvira: Que 15 euros no es nada para lo que se va a ofrecer. La Filarmónica es la gran desconocida, y uno no puede morirse sin ver ese espacio.

Elvira, te encargas de la escenografía, ¿no?

Elvira: Sí, la Filarmónica ya en sí misma es pura escenografía. Yo quería que siguiera estando ahí presente, pero es monocromática. Y jugando con el piano, o los pianos (que dependiendo de la actividad va a haber uno o dos, o ninguno), con ese negro brillo que todos conocemos, está la verticalidad de la propia Filarmónica, con ese maravilloso órgano de tubos. Va a haber música en directo, y una pantalla con proyección.

¿Queréis añadir alguna cosa?

Sí, que al final este proyecto es privado, con cero subvenciones.

Elvira: Y está Amasté, que es un espacio de arte que está en Juan de Ajuriaguerra. A Juan se le ocurrió que en cada actividad se sacaría una reproducción de una obra de un artista. Detrás de cada entrada va a venir una reproducción de la obra. En el caso de la primera vendrá: José Javier Urquijo Arana, tinta sobre papel… Y con esa entrada tienes un descuento en Amasté. Vas a poder comprar una obra de una serie de 100.

¿Y las entradas? 

Se venden entradas en KC Bilbao Chocolatier, en Amasté, en el Hotel Abando, en Riff de Algorta, en Power Records… Y también en la taquilla de la Filarmónica.

¡Todo un proyecto!