La pedrea

urrutia athleticEl Athletic aspira a premios menores tras el decepcionante primer tercio de la temporada

El Athletic pareció recuperarse en Liga antes del parón de las selecciones. San Mamés volvió a lucir una buena entrada sólo unos días después del fiasco de la triste despedida de la Champions. Con las ilusiones rotas y con el escozor del ridículo europeo, los socios y aficionados rojiblancos regresaron a los relucientes asientos de la catedral con el sentimiento Athletic. Pero también con la sensación de que un club que cuenta con un importante presupuesto, una hinchada fiel, el mejor porcentaje de ocupación de las gradas, una economía saneada y una masa puntera social y de seguidores debe dejar una imagen muy superior. Una cosa es caer, y otra es hacerlo de aquella manera. Algo falla cuando se echa en falta calidad, fuerza, peso y altura en la máxima competición. Sobre todo, cuando se saca pecho gracias a unos superávits engordados (por llamarlo así) por la pérdida deportiva, compensada económicamente, de sus principales figuras. ¿Y no se pudo hacer más por equilibrar y reforzar la plantilla? Europa League El presidente Josu Urrutia habló de aspirar a continuar en Europa tras el parón navideño, que es algo poco frecuente en los últimos decenios. Más vale poco que nada. Y eso que hay quienes hablan de renunciar a cualquier competición que no sea la Liga. Es la que coloca a los equipos en su sitio, dicen. Y es cierto, sobre todo si se piensa en el abismo del descenso. Pero mirar hacia abajo en un club orgulloso por su nuevo campo, por las gestas recientes, las finales, un juego que asombró al mundo, y la calidad de los jugadores que están o han estado, es más que decepcionante. Pero queda competición en la Copa, por incorporarse a la Europa League si se gana en casa al Bate y por acercarse a la zona noble de la Liga. La apuesta será de mayor o menor calado en función de las prestaciones que puedan proporcionar la plantilla en su conjunto. El caso Etxeita es esperanzador, ya que muestra que puede haber valores ocultos en el fondo del armario.

Los aficionados que dieron la espalda al equipo en la Champions censuraron la falta de ambición del Club con su actitud, al abandonar en masa las gradas