“Se vive muy justamente de este negocio”

robertoPor Bárbara Sarrionandia.

Cuando Roberto Sáenz de Gorbea habla de Arte y del negocio del arte, sabe de lo que habla. No en vano, lleva desde el año 71 en la Galería Windsor, prestigiosa por sus exposiciones vanguardistas y por haber participado en ARCO en distintas ocasiones.

Roberto Sáenz de Gorbea, galerista

Llevas mucho tiempo en el tema del arte. ¿Nos podrías hacer un recorrido profesional?

Empecé en el año 71 a trabajar cuando se inauguró la galería, en la margen del puerto, y hasta el 77 estuve desarrollando un trabajo más bien físico y a la vez realizando estudios. Me recorrí Europa museísticamente hablando, para ver todas las nuevas tendencias que había. En el 77 iniciamos una etapa en la galería en que la abrimos a exposiciones internacionales y más de vanguardia. Y hasta el 80-81 no dimos el salto cualitativo que asumió la dirección de la galería. Hasta hoy. En el 82 ya participamos en la feria de ARCO, de la cual fui miembro del comité organizador.

¿Cuándo cambiasteis de dirección en la galería?

En el 89 cambiamos de ubicación: del puerto nos fuimos a Juan de Ajuriaguerra, cuando esto no era nada.

¿En qué sentido?

Este barrio de Abando a nivel de comercio estaba muerto. La ciudad vivía de espaldas a la Ría, y esto era como el extrarradio. Pero con el tiempo, yo tenía una especie de intuición de que esta era una de las zonas que podrían hacer crecer la ciudad a nivel de comercio y de dinamización de muchas más cosas Y resulta que se pone la sala Rekalde, el Guggenheim… Y aparece este barrio en crecimiento, este Ensanche que es ejemplo de cuadrícula, de lo más bonito para vivir y trabajar en la ciudad.

Se está hablado del Distrito del Arte.

Que hayamos coincidido una serie de negocios relacionados con el mundo del arte es una buena disculpa para definir alrededor del eje museístico del museo Guggenheim y el museo Bellas Artes, erigir un distrito de las artes como en muchas ciudades hay. También está pasado lo mismo con la Hostelería, que está creciendo a marchas forzadas. Creo que la oferta hostelera de Abando puede ser de las más interesantes de la ciudad.

¿Cómo ha cambiado el mundo del arte desde el Guggenheim?

El Gugenheim ha visibilizado la ciudad pero no ha cambiado el arte de la ciudad. A través de la política de desarrollo de a ciudad por parte de la alcaldía, ha primado el crear edificio singulares: el Guggenheim, el metro, el tranvía… Para interferir en el arte hay que desarrollar otras políticas educativas de docencia, que el arte se enseñe con normalidad. Antes del Guggenheim también es verdad que había ente que te decía “pero qué expone usted, qué porquería”. Ahora hay más respeto por parte de la ciudadanía. El IVA: se sube, se baja…

¿Cómo afecta realmente, qué pasa con ello?

El IVA es siempre confuso, sobre todo con esta nueva ley. Un privado vende su obra de arte y no tiene IVA, pero nosotros sí. Que qué nos están diciendo, ¿que quitemos los negocios? Llevo tres ediciones que no voy a ARCO porque no tengo economía. Hay que hacer algún cambio, porque una sociedad sin cultura es una sociedad sin memoria, totalmente ciega.

¿Se puede vivir de este negocio ahora en crisis?

Ahora se vive muy justamente, y no solo por la crisis. También hay un cambio de valores en las nuevas generaciones, no se platean la adquisición de un cuadro, o de una pintura, o de una fotografía.

¿Qué salidas hay para relanzar el negocio?

Seguir desarrollando tu trabajo, no perder la ilusión y mantener el nivel de las exposiciones que realizas.

Ahí queda dicho.