Todos a por la Copa

riarojiBilbao, Bizkaia y muchos puntos de la geografía se tiñen de rojiblanco

Quién dijo que fuera fácil!!!! Ganar la Copa en estos tiempos de tanta desigualdad y de competiciones adulteradas por competencias desleales, favorecidas con normas como mínimo inapropiadas en la actual Europa, es el más difícil todavía. Tener en frente al mejor jugador del mundo, y para muchos de la historia, a un tridente letal y a un equipo azulgrana que lleva asombrando al planeta en los últimos lustros, y en su propio campo, es una misión imposible…salvo para nuestros leones. Eso sí, deberán sacar lo más fiero, dar certeros zarpazos y no soltar a la presa. Claro, que deberá salir bien despiertos desde el principio, con tensión y sin agarrotamientos. Algunos dicen que la táctica es aguantar los primeros 90 minutos y marcar en el descuento. Muchos otros soñamos con que por ejemplo Williams marque el gol de Endika, aquel que birló la Copa al malhumorado Barcelona de Maradona, también mejor jugador del mundo y de la historia por aquel entonces.

Se lo merecen

Conseguir un título en estos últimos años es algo que deberían haber alcanzado estos jugadores, sobre todo algunos como Iraola o Gurpegi. Éste por el calvario que ha padecido a lo largo de toda su carrera, con insultos de todo tipo y en casi todos los lados, con la única defensa de los suyos y algún que otro honrado y valiente. Se ha sabido ganar el respeto de sus compañeros y el liderazgo en el vestuario. Algún día le reconocerá sus méritos también por otras latitudes. El caso de Iraola es curioso. Llegó para interior derecha y se reconvirtió de la misma en el más fino lateral que jamás haya tenido el Athletic. Inteligente –además de culto y estudioso- y con una gran técnica, ha sabido desarrollar una de las más largas carreras rojiblancas con discreción y sabias decisiones tanto dentro como fuera del terreno de juego. Supo renunciar a un Europeo con la selección por no sentirse bien en lo físico, para luego rendir mejor en la temporada siguiente. Esta es su cuarta final y se merece despedirse del Club levantando el trofeo de Copa. Se lo merecen ellos, y otros, a su vez, por haber tenido la mala suerte de coincidir con los mejores Barcelona y Atlético de Madrid, rivales que truncaron el camino hacia la gloria en las tres finales anteriores (incluyendo la de la Europa League). Se lo merecen todos. Por supuesto, también Ernesto Valverde, un gran entrenador, tan singular como diferente. Un gran fotógrafo, culto, emprendedor y listo. Y por supuesto, se lo merecen los socios y los seguidores del Athletic de aquí y de allá.